Hechicería, traiciones y amor.

Con esas tres palabras, se puede describir perfectamente esta novela.
Ankris no era un elfo normal. Ya lo era antes de nacer, incluso. La mordida de un hombre-lobo en el brazo de su madre en el Paso del Sur, la cual estaba embarazada de él, cambió su vida para siempre. Sin embargo, no dio señales de serlo hasta la adolescencia, cuando comenzó a tener problemas las noches de luna llena. No le daría importancia si no fuera por un encuentro que hizo que su actitud salvaje intentara ser cambiada a una elegante y lo suficientemente atractiva como para llamar la atención de aquella noble llamada Shi-Mae, la cual estaba siendo entrenada para ser una espléndida maga. Decidido a seducirla, entró como guardián en la Casa Ducal del Río, propiedad del Duque del Río, el padre de la elfa con la que se encontró una noche cuando viajaba en un carruaje y atravesaba el Paso del Sur. Consiguiendo que su amor fuera correspondido, Ankris y Shi-Mae se veían en secreto, fuera del alcance de la vista del padre de ella, pues buscaba casarla con un aristócrata y no con un pueblerino como lo era el novio. Se contaban absolutamente todo, sin embargo, el elfo decidió mantener en secreto su identidad de elfo-lobo, pues podría separarle para siempre de su amada.
Aunque... ¿conseguiría callárselo para siempre?
A pesar de que cueste creerlo, de las dos veces que me lo leí, lo recibí ambas veces de manera muy distinta.
La primera, acogí esta novela de manera curiosa, pues tras haberme leído la famosa saga
Crónicas de la Torre, la cual me encantó, me dije a mí misma que debería leerme este libro. Sinceramente, no fue de las mejores de la saga, ni tampoco de todas las que me leí, pero para mi gusto, tiene un algo que me hizo leerlo hasta el final. ¡No me duró ni tres días! Enseguida lo devolví a la biblioteca de la rapidez con la que me lo leí.
Sin embargo, la segunda vez que me encontré con la obra, no fue de una manera optimista, sino como algo cansino y fastidioso. ¿Por qué? La magia de las lecturas obligatorias. El hecho de tener que leer novelas para tarea escolar, por muy bonitas e impresionantes que sean, siempre te trae por el camino de la amargura. Al menos a la mayoría, la inmensa mayoría. Pero, dejando estas cosas de lado, diré mi impresión general del libro.
Me pareció ligera y absorbente, capaz de llevarte hasta el final de la historia. Pero, en un punto de la historia, esta dejó de parecerme interesante, no como me lo parecía al principio, gracias a partes de la historia que considero puro relleno (no digo más cosas por
spoilers).
También me gustó mucho cómo trata la historia. Los detalles son los justos y los necesarios, a veces incluso ausentes, pero yo soy de las que no les gusta mucho pararse a pensar en los detalles demasiado, me gusta más lo dinámico (eso no significa que los detalles no me gusten, a veces incluso los echo de menos). Además, me encantó saber más acerca de uno de los personajes más enigmáticos y misteriosos de la anteriormente mencionada saga, sin embargo, no se incluiría en ella, pues se puede leer sin tener conocimientos de esta.
Así que, chicos, si os va la fantasía, y el amor, os recomendaría mucho esta novela. ¡Saludos!
Ookami.
Datos de interés de la obra
Autor/a: Laura Gallego García.
Editorial: SM (año 2004).
Extensión: más de 250 páginas.
Número en la saga: puedes leerlo como el primer libro o el último, pero por recomendación de la autora, es mejor
"leer primero este El Valle de los Lobos, luego Fenris, el elfo y después seguir con la numeración de siempre". Y la recomendación de una servidora, es leerlo cuando quieras, pues se dijo antes que no se podría considerar una entrega de la saga, sino una independiente.